Publicar tu casa en todos los portales no garantiza recibir llamadas. Muchos propietarios lo descubren después de semanas sin resultados, preguntándose qué están haciendo mal.
La realidad es que el mercado inmobiliario actual exige estrategia, presentación profesional y una lectura precisa de los datos. No basta con estar visible; hay que destacar.
En la Ciudad de México, hay miles de anuncios activos cada día. Y aunque algunos parecen iguales, solo unos pocos logran captar la atención real de los compradores.
Las razones por las que una casa no genera llamadas suelen concentrarse en tres áreas:
1. Precio fuera de mercado.
Un sobreprecio del 10 al 15 % puede hacer que los compradores ni siquiera den clic. En portales como Inmuebles24 o Vivanuncios, los filtros priorizan las opciones más competitivas, y un precio mal calculado te invisibiliza.
2. Fotografías y presentación.
Las imágenes profesionales con buena iluminación, encuadre y coherencia visual multiplican las visitas. En cambio, fotos oscuras o sin orden transmiten desconfianza, incluso si el inmueble es excelente.
3. Falta de estrategia y seguimiento.
Un anuncio sin optimización ni respuesta rápida pierde tracción. Los compradores esperan atención inmediata y claridad en la información. Si el anuncio no tiene planos, descripción precisa o contacto profesional, el interés se diluye.
Los compradores de zonas como Del Valle, Roma o Polanco comparan decenas de opciones en minutos. Por eso, los detalles marcan la diferencia: un texto que hable de beneficios, una descripción con enfoque emocional y un agente que sepa negociar generan resultados reales.
Vender una casa no es cuestión de suerte ni de cantidad de portales, sino de estrategia.
El mercado premia la preparación, la presentación y la experiencia.
Con una correcta opinión de valor, marketing visual profesional y acompañamiento experto, tu casa no solo se publica… se vende.