Despeja y Organiza: El desorden y el caos pueden distraer a los compradores. Guarda objetos personales y asegúrate de que cada habitación esté ordenada.
Limpieza a Fondo: Una casa limpia es esencial. Limpia las ventanas, alfombras, rincones y rincones olvidados. ¡Nada brilla como la limpieza!
Iluminación Mágica: Una iluminación adecuada puede transformar un espacio. Abre las cortinas, reemplaza focos fundidos y considera lámparas para crear un ambiente acogedor.
Decoración Neutral: Los compradores deben poder imaginar sus propios muebles en el espacio. Mantén la decoración neutra y minimalista.
Pequeños Detalles: Detalles como cojines decorativos, flores frescas y velas pueden hacer que un espacio se sienta más acogedor.
Aromas Agradables: Un buen aroma puede dejar una impresión duradera. Considera aromatizadores suaves o velas perfumadas.
Jardín Invitador: Si tienes jardín, asegúrate de que esté bien cuidado. Un espacio exterior atractivo puede ser un gran punto a favor.
Reparaciones Menores: Arregla cualquier problema pequeño, desde un grifo goteando hasta una manija de puerta floja.
Toque Personal Sutil: Agrega toques sutiles, como una canasta de frutas en la cocina o libros apilados en la sala de estar.
Puedes hacer que tu casa sea una experiencia inolvidable para los compradores. Pero espera, aquí está la clave: ¡no estás solo en esto! Saber cómo presentar tu casa es importante, pero también lo es tener el apoyo adecuado.